Premios Darwin

Albert Einstein decía: “Sólo dos cosas son infinitas, el universo y la estupidez humana, y de lo primero no estoy seguro”.
En esta frase, y en el principio de Darwin de la supervivencia de solo los individuos más fuertes y capaces, se basan estos premios.

Premios Darwin

Los premios en cuestión son entregados a los individuos con el dudoso mérito de suprimir sus genes de la forma más espectacular (o estúpida) posible, la forma más usual es la muerte, pero hay algunos casos que no, como el de un hombre que intentó tener sexo con su aspiradora sin saber que esta funcionaba a base de cuchillas (auch…).

El caso, desde mi punto de vista, más espectacular fue el de un hombre de Arizona (EE.UU): Este individuo, no me preguntes como, consiguió una unidad JATO (Jet Assisted take off, un cohete de combustible sólido) el cual es utilizado por los aviones de combate para despegar en pistas cortas, al hombre no se lo ocurrió otra cosa que irse al desierto a probarlo en su coche, un Chevy Impala, cuando encendió el cohete el Chevy alcanzó una velocidad de 600 Km./h, el coche llegó a volar durante unos 2.5 km, hasta que se estrelló contra la ladera de un precipicio a 40 metros de altitud, la policía encontró los restos del coche y entre ellos solo se pudo recuperar del conductor un par de dientes, fragmentos de hueso y las uñas clavadas en lo que parecían ser los restos del volante.

Os recomiendo que visitéis su página web y leáis más casos (En inglés)

Publicado en  on 28 Marzo 2007 at 18:35 Dejar un comentario

“300″

Olvídate del rigor histórico y siéntate en la butaca para ver una película de acción pura y dura.

“300″ cuenta desde un punto de vista fantástico la gloriosa batalla del paso de las Termópilas, en la que un ejercito de 300 hoplitas espartanos comandados por su rey Leónidas, se enfrentó al enorme ejercito persa de Jerjes I , retrasando su avance durante 5 largos días y propiciando así la victoria posterior de los ejércitos griegos.

Jejes I estaba perdiendo tantos hombres ante los disciplinados hoplitas que prefirió retirarse y matar a los espartanos que quedaban con sus arqueros, Leónidas murió y el resto de sus hombres terminó por caer tratando de rescatar su cuerpo para que no cayera en manos enemigas.

La hazaña fue recordada en una lápida conmemorativa escrita por el poeta Simónides, que decía así:

“Ὦ ξεῖν’, ἀγγέλλειν Λακεδαιμονίοις ὅτι τῇδε
κείμεθα, τοῖς κείνων ῥήμασι πειθόμενοι”
“Oh, extranjero, informa a Esparta, si pasas por allí, que aquí hemos caído
defendiendo su ley.”
Publicado en  on 25 Marzo 2007 at 01:34 Comentarios (2)